"Mientras compras un perro, otro muere en la calle" Piensa en esta frase cuando te estés planteando comprar un animal. Muchos animales esperan un hogar estable mientras sobreviven como pueden, la mayoría de las veces en muy malas condiciones, en la calle, refugios, perreras..¿Necesitas más razones para convencerte de que es mejor adoptar?
- Los animales que viven en la calle pasan miedo, están desorientados, sufren frío y calor, hambre y sed; en ocasiones son agredidos por gente sin escrúpulos y como no saben de quién pueden fiarse, caminan atolondrados, huyen cuando alguien, a veces con buenas intenciones, se les acerca, acabando muchas veces bajo las ruedas de algún vehículo y sufriendo crueles agonías cuando los que los atropellan ni siquiera se detienen a ayudarlos.
- Los animales recogidos en perreras o refugios están a salvo de agresiones y atropellos, pero normalmente se amontonan, sin suficiente espacio ni comida y por supuesto, sin el amor de una familia y los mimos y atenciones de la misma.
- Los animales adoptados saben reconocer quién les salvó la vida y les dio el calor de un hogar, por eso son muy fieles y te estarán agradecidos hasta el fin de sus días y tú, cuando te miren a los ojos, te sentirás doblemente satisfecho, sabiendo que las caricias y el cariño que les das, quizá nunca los hubieran tenido.
- Los criaderos son fábricas de perros que contribuyen a aumentar el censo de la población canina, ya demasiado saturada por falta de medidas preventivas, y los perros nacidos en criaderos, ocupan un lugar que podría salvar a los que esperan impacientes una oportunidad. En el mejor de los casos, si son criadores serios y responsables, tratan bien a los animales, pero en muchas ocasiones sólo les interesa el rendimiento económico, y por ello explotan a las hembras que acaban destrozadas de tanto parir, desnutridas, llenas de tumores y desatendidas desde el momento que ya no sirven para procrear; las crías que no son perfectas y aptas para su venta sin ningún “defecto”, son igualmente sacrificadas.
En las tiendas los cachorros suelen pasar semanas, cuando no meses, metidos en pequeños cubículos a la vista de muchos pero sin apenas interacciones directas. Ven pasar gente continuamente, los estímulos son permanentes, pero ellos están encerrados, a veces solos, a veces con otros pequeños. El tiempo pasa y ellos pasan la mayor parte del tiempo sometidos a muchos estímulos mientras el comercio está abierto, en soledad cuando está cerrado, y sin atenciones emocionales ni socialización. Cuando salen de allí lo más probable es que sean víctimas de ansiedad por separación y de problemas para relacionarse. Pero eso, de nuevo, no será problema de quien los vendió.
Los criaderos constituyen siempre un comercio de seres vivos y una competencia para los perros abandonados. Cuando compras un perro te conviertes en un engranaje de este siniestro mecanismo. No contribuyas a él.
